sábado, 10 de septiembre de 2011
martes, 6 de septiembre de 2011
lunes, 29 de agosto de 2011
martes, 9 de agosto de 2011
Llamas moradas
Este incesante sol que me quema las entrañas y la sombra que apuñala mis más profundos pensamientos. En lo alto del cénit de sentirte altivo te sientes desgraciado porque, quizá, el volumen de la música desciende, o, quizá, eres tan feliz que no lo ves y te sientes desdichado. Hay cosas que revitalizan el alma, que me dan fuerza, que me hacen sentir bien. Cambiar de personas, de dormitorios, de cubiertos, de servilletas y manteles. Ascender para luego caer -pocas veces te deslizas suavemente- y entonces llega la melancolía. Algunos la llaman cáncer porque se come la ilusión de seguir hacia delante, te anclas en el pasado. Allí, con tus dinosaurios, sin saber qué decirles. Lloras por cada esquina, ríes y ríes y ríes y ríes... te enfundas de una falsa manta transparente, incluso provocadora agresión a tu intelecto. Y miras, ¿el vacío? porque es lo que te queda o lo que crees que te queda. Este incesante sol del que me resguardo nos deja aburridos, nos deja pensar, cambiaré de canción.
viernes, 5 de agosto de 2011
Naturaleza
Esperar a que se ponga el sol, seguir las olas con la mirada, soñar ser una gaviota, acariciar la arena de la playa, mirar y no encontrar marrón -solo azul-, fantasear con ser pez.
miércoles, 3 de agosto de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
jueves, 30 de junio de 2011
Concatenación
Sí, el Universo. Sí, el Sistema Solar del Universo. Sí, la Tierra del Sistema Solar del Universo. Sí, Europa de la Tierra del Sistema Solar del Universo. Sí, España de Europa de la Tierra del Sistema Solar del Universo. Sí, Andalucía de España de Europa de la Tierra del Sistema Solar del Universo. Sí, Sevilla de Andalucía de España de Europa de la Tierra del Sistema Solar del Universo. Sí, el aire de Sevilla de Andalucía de España de Europa de la Tierra del Sistema Solar del Universo. Sí, tu cabello ondeando al aire de Sevilla de Andalucía de España de Europa de la Tierra del Sistema Solar del Universo. Sí, un pelo castaño de tu cabello ondeando al aire de Sevilla de España de Europa de la Tierra del Sistema Solar del Universo.
martes, 21 de junio de 2011
Raciovitalismo
La neblina inundaba mi cerebelo.
- ¡Quita! - dijo el miocardio.
Entonces se hizo la luz, levanté al ángel y lo vi claro. No entiendo nada. Decisiones racionales, impulsos emocionales, cada vez me creo más el título del blog...
- ¡Quita! - dijo el miocardio.
Entonces se hizo la luz, levanté al ángel y lo vi claro. No entiendo nada. Decisiones racionales, impulsos emocionales, cada vez me creo más el título del blog...
sábado, 18 de junio de 2011
sábado, 4 de junio de 2011
II Premio Microcuentos
PAULO
Solo teníamos que seguir viviendo como las personas de entonces: despreocupados, derrochando y contaminando. Eso pasó cuando conocí a Paulo; me hacía reír, llorar, vivir. Él me mostró una nueva filosofía de vida, me decía que todo lo que estaba a mi alrededor era imperfecto, hasta él mismo. Yo hacía caso omiso de sus afirmaciones mientras él me seducía con un mundo lleno de color, imágenes y redes; era lo que siempre había soñado. Recuerdo vivir con él y cuando pasaba algo malo, todo se reducía a un mero puñetazo en la mesa. No había duelo si alguien moría, existía una tenue empatía rápidamente masacrada por el ocio. Así era mi nuevo mundo y Paulo, quien puso patas arriba mi vida en esa tienda de ordenadores rebajados de precio.
Solo teníamos que seguir viviendo como las personas de entonces: despreocupados, derrochando y contaminando. Eso pasó cuando conocí a Paulo; me hacía reír, llorar, vivir. Él me mostró una nueva filosofía de vida, me decía que todo lo que estaba a mi alrededor era imperfecto, hasta él mismo. Yo hacía caso omiso de sus afirmaciones mientras él me seducía con un mundo lleno de color, imágenes y redes; era lo que siempre había soñado. Recuerdo vivir con él y cuando pasaba algo malo, todo se reducía a un mero puñetazo en la mesa. No había duelo si alguien moría, existía una tenue empatía rápidamente masacrada por el ocio. Así era mi nuevo mundo y Paulo, quien puso patas arriba mi vida en esa tienda de ordenadores rebajados de precio.
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