lunes, 3 de mayo de 2010

Un buen desayuno no se olvida


A veces me disuelvo con la leche como el azúcar que reside en el fondo del vaso. Si un día me despertara y viera que no hay leche, la leche ya no tendría sentido para mí. Tendría que deambular entre las sábanas y pernoctar entre las noches para poder dormir y despertarme y ver que todo ha sido un sueño, o un sueño real.

domingo, 2 de mayo de 2010

...

Suave como el viento... es tu olor y tu desvelo...

miércoles, 28 de abril de 2010

Ni me importa

Ni me importa lo que me importa

Al vuelo se entregó soltando su efecto


La casualidad se puso el disfraz de una mariposa...

Sífica


Frustración y repetición,
ya son más de mil horas
las que he invertido en mi misión,
y sigue aún la deshonra.

Miedo y frío.
Cuestión de luchar,
pero hay que caer en el olvido
de que la derrota es el final.

Sueño e ilusión,

¡cuántas noches en vela
he sufrido la desesperación
por mi mente entera!

Fidelidad y sumisión

hacia los valores que me dominan,
hacia las mentes que me guían
y hacia el calor de la pasión.

viernes, 23 de abril de 2010

Mírate y mira


¿Te han dicho alguna vez los ojos tan bonitos que tienes? ¿Te han dicho alguna vez que no deberías ser tan negativo? ¿Te han dicho alguna vez que la vida está hecha para disfrutarla y no para quejarse? ¿Te han dicho alguna vez que te quieren? ¿Te han dicho alguna vez que te aman, adoran o idolatran? Si no te lo han dicho nunca, yo te lo digo. Tienes unos ojos muy bonitos, no deberías ser tan negativo, la vida está hecha para disfrutarla y no para quejarse. Te quiero, te amo, te adoro y te idolatro. Vales mucho. Deja de pensar en el futuro y vive el presente. Exprime cada segundo de tu vida. Haz que sea eterno. Que una caricia sea un cielo, un beso... un mundo...

jueves, 22 de abril de 2010

Superviviente



Miré la ciudad a través de la ventana. Todo estaba destruido. Era el último superviviente, pero no podía sobrevivir a mis emociones. A veces paseaba entre ruinas y a veces entre sensaciones. Estaba tan perdido… Me sentía como si san Pedro hubiera regalado entradas para entrar en el cielo y yo, el último de la cola. Y aunque podía tener lo que quisiera, querer lo que amara y amar lo que fuera, me faltaba algo. ¿El último superviviente? Quizá el más desdichado. El necio que se negó a reunirse con los demás y ahora sufre por ello.

Sueños inertes



Me dijo que mirara la luna. Yo la miré. Ella la miró. Los dos la miramos.

Me susurró al oído que eso era amor. Yo lo comprendí. Ella no se lo creía. Ella estaba convencida de que yo sentía algo por ella, pero era una situación inconstante. A veces me atraía y otras lo detestaba.

Acercó sus labios bien perfilados a los míos. Ella creía que yo la besaría. Yo creí que no la besaría.

Nos fundimos en un tierno beso que duró más que la noche. Cuando amaneció estaba abrazada a ella, blanca e inerte.


jueves, 15 de abril de 2010


Una voz tan fina como el agua hace florecer mi alma. Ya está florecida, sólo falta que salgan los capullos, que el viento sea fresco y el color pálido. Ya está aquí ese período, sólo cuando el sol navega alrededor de los mares del tiempo y alumbra el más oscuro rincón de un corazón triste.

domingo, 21 de marzo de 2010

ver-dad o ver-tira


Veo luces donde no las hay, veo eclipses de tu voz, veo cosas que no veo, veo imágenes sueltas, veo tantas cosas... que no las veo. te veo y te estoy viendo, pero sin embargo tú no me ves, sólo cuando yo intento verte desde tí interiormente. Te veo, veo lo que ves, y me ves viéndome a mí mismo. Todos nos vemos pero ninguno nos fijamos de cuando y cuanto vemos, siempre vemos lo que vemos y no lo que no vemos. Quizá deberíamos ver más allá de lo que vemos. Al final del todo somos humanos...

domingo, 31 de enero de 2010

Sueño de una noche de invierno


Un día me levanté, hice la cama, desperté mis sentimientos, subí la persiana, amé cada rayo de luz, bostecé, sentí la brisa del silencio, me preparé el desayuno, olí los aromas de tu fragancia, desayuné, probé cada bocado de ti, hice tareas y deberes, estabas en cada mota de polvo, te llamé y comunicaba, pero tu voz insistía en verme, te volví a llamar, tus anhelos eran personificados, te hablé de todo lo que había hecho, tú me abrazaste a través de la vibración, yo me levanté y te dije que escapáramos, tú me revelaste la esencia de tus deseos, yo los cumplí, sobre una nube volamos impulsados por nuestros sentimientos, me dormí y soñé, y bajo la tutela de la luna se derritieron nuestras inseguridades.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Si mi voz fuera luz


Como una luz del cielo

Viniste a mí desde la claraboya

Sin tí me quedo en ángulo sombrío

Sin ti mi amor se siente a solas.



Como un gato pasajero,

Esperas y asomas

Tus garras de exilio

Pero tus ganas aún me enamoran.



Como un rayo

Has llegado hasta Roma

Rápida, pero suavemente

Lenta, pero cálida y hermosa.


sábado, 12 de diciembre de 2009

Brisa de pureza equina

Relinchos de caballos galopantes que surcan la cordillera se acomodan en el alma... Cabalgan al son de la canción pura y bella, detonando un arcoiris de exquisitez. Aman la tierra nueva y desean besar sus paisajes, embaucando a cada parte del todo... Puede que sean mensajeros del mundo exterior, que me llamen a correr con ellos, a entregar el mensaje que portan, a sentir la sensación de ingravidez, a soñar, a reír, quizá a morar en un mundo paralelo, en alguna ciudad... Allá donde cabalgues... quizás te encuentres... Aún albergues esperanza... Mientras estés tranquilo... Mientras te concentres... Todo perdido... Todo inerte... Pero si además intuyes... Escuchas y sueñas nubes... Puede que todo sea un sueño... Un sueño real... Para ser feliz...

martes, 8 de diciembre de 2009

Árboles...


Amables son las luces de la mañana, que me despiertan con susurro inquieto (levántate y anda), mientras las nubes caminan por la calzada. Son ya las doce, y el sol no ha llegado. Se habrá quedado dormido como todos los lunes... Pero quizá sea un día especial, aun las estrellas miran discretamente mi faz sombría. Puede que un trueno atraviese un árbol dejándolo petrificado y recto. Puede que yo deje mi flecha clavada en el árbol de la codicia, pero no seré el arquero que dispare con frialdad.